3. Discapacidades en las personas dependientes

3. Discapacidades en las personas dependientes

En este apartado incluimos una clasificación de aquellas alteraciones de la salud que reducen lasposibilidades para realizar actos de la vida diaria. También reflexionaremos sobre las consecuencias depadecer una discapacidad; es decir, cómo éstas afectan tanto a la vida privada como social de quienesla sufren. Estos individuos, en muchas ocasiones, necesitan de otra persona o de algún objeto que lesayude a desenvolverse en actos del día a día como, por ejemplo, higiene, desplazamiento, ocupacióndel tiempo libre o mantenimiento de relaciones sociales.

3.1 Concepto de discapacidad.

El término discapacidad hace referencia a una deficiencia o a una limitación que padece una personacomo consecuencia de la pérdida o anormalidad de una estructura o función que se manifiesta en eldesenvolvimiento de su vida diaria y se caracteriza por excesos o insuficiencias en el desempeño deactividades habituales o en la participación. Las discapacidades pueden ser temporales opermanentes, reversibles o irreversibles y progresivas o no.

En el año 2001, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprueba la ‘Clasificación Internacional delFuncionamiento, la Discapacidad y la Salud’ (CIF)23, que pretende aportar elementos transformadorespara un concepto de discapacidad menos peyorativo y excluyente. Así, toma la “decisión deabandonar totalmente el término «minusvalía»” y propone “utilizar en su lugar el de «discapacidad»,como término genérico que “incluye déficits, limitaciones en la actividad y restricciones en laparticipación…” y que “se refiere a los aspectos negativos de la interacción entre un individuo con unadeterminada «condición de salud» y sus factores contextuales (ambientales y personales)”

Así, el término discapacidad tendrá un carácter más genérico, que incluiría:

– Deficiencias de función y deficiencias de estructuras.

– Limitaciones en las actividades (llamadas antes discapacidades).

– Limitaciones en la participación (llamadas antes minusvalías).

Toda discapacidad tiene su origen en una o varias deficiencias funcionales o estructurales; ladeficiencia será cualquier anomalía de un órgano o de una función propia de ese órgano conresultado discapacitante.

En esta línea, y con el fin de apoyar y promover esta iniciativa, los legisladores de diferentes paísesdeciden la adecuación terminológica y conceptual existente en la normativa vigente.

Así ocurre en nuestro país que, a través de la publicación del Real Decreto 1856/2009 se estableceque “el «Real Decreto 1971/1999, de 23 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento,declaración y calificación del grado de minusvalía» pasa a denominarse «Real Decreto 1971/1999, de23 de diciembre, de procedimiento para el reconocimiento, declaración y calificación del grado dediscapacidad». De la misma forma, que en este Real Decreto “el término «minusvalía»” sea “sustituidopor el de «discapacidad»”, y las referencias que en él “se realizaban hasta ahora a la «discapacidad»se sustituyen por «limitaciones en la actividad»”.

También, que en relación con la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la AutonomíaPersonal y Atención a las personas en situación de dependencia todas las referencias al “término«grado de minusvalía» quedan sustituidas por «grado de discapacidad»; todas las referencias altérmino «grado de discapacidad» quedan sustituidas por «grado de las limitaciones en la actividad»»

La discapacidad se ordena según grados. Así, y también a propuesta de la CIF, para definir el gradode la discapacidad se establecerá una misma escala genérica de gravedad en cinco niveles; asaber:https://www.conceptosjuridicos.com/grados-de-discapacidad/

3. Discapacidades en las personas dependientes

En ningún caso debemos referirnos a una persona como “discapacitada”, sino como unapersona “con una discapacidad” específica. La atenderemos teniendo en cuenta suscircunstancias personales y sociales, considerando el tipo de discapacidad concreta quepresenta y el estado de salud particular que manifiesta.

Desafortunadamente, la sociedad responde y se relaciona de forma distinta conpersonas que tienen una discapacidad si las alteraciones son visibles o invisibles o si laslimitaciones son ligeras o graves.

Cuidémonos de considerar “dependientes” a todas aquellas personas que estángravemente afectadas por una discapacidad. Tener reconocida una discapacidad no essinónimo de estar inválido, y mucho menos de vivir invalidado en la cotidianeidad, puesun usuario puede necesitar de otra persona en algunas áreas de su vida y mantenerseindependiente en las demás.

3.2 Clasificación y etiologías frecuentes.

El grupo de personas con discapacidad está integrado por una población heterogénea; así,encontramos personas con su capacidad visual o auditiva mermada, otras con dificultades para elhabla, observamos la problemática psicosocial de la enfermedad mental grave, las barrerasarquitectónicas con las que se topa una persona con movilidad reducida, etc.

El común denominador de todos los usuarios de la unidad residencial es que necesitan de formacontinuada una asistencia sanitaria y social simultánea. Recordemos que, como requisito general, elingreso en un centro residencial o centro de día presupone que la persona usuaria tiene reconocido almenos un 33% de grado de discapacidad a consecuencia de alguna deficiencia física, mental osensorial.

La diferencia individual en cada residente radica en las limitaciones específicas y también en laspotencialidades de autonomía y recuperabilidad que posee, por lo que la respuesta profesional debeatender a la diversidad: diferentes necesidades, distintas maneras y manifestaciones de unaenfermedad, desiguales formas de afrontamiento por parte de los residentes, etc.

En cuanto a los distintos tipos de discapacidad, se establecen a partir de la deficiencia concreta quese asocia a la discapacidad. No obstante, cabe destacar que la clasificación que a continuaciónpresentamos tiene importantes limitaciones en cuanto a la realidad que pretende ordenar. Con estasalvedad, siguiendo la CIF, tenemos “deficiencia física”, “deficiencia mental” y “deficiencia sensorial”.

A. Deficiencia física

Entendemos que existe una deficiencia física cuando hay una ausencia de aquellos órganosque nos posibilitan la realización de ciertas actividades diarias; también, cuando algún sistema oaparato de nuestro organismo falla o está deteriorado y se producen restricciones funcionales.

Por ejemplo, algunas enfermedades crónicas y otras enfermedades sobrevenidas por elenvejecimiento patológico generan situaciones de dependencia en las personas que laspadecen. Es decir, la persona padece:

× Anomalías orgánicas en el aparato locomotor o las extremidades (cabeza, columnavertebral, extremidades superiores y extremidades inferiores).

× Deficiencias del sistema nervioso, referidas a las parálisis de extremidades superiores einferiores, paraplejías y tetraplejías y a los trastornos de coordinación de losmovimientos, entre otras.

× Alteraciones viscerales; esto es, en los aparatos respiratorio, cardiovascular, digestivo,genitourinario, sistema endocrino-metabólico o sistema inmunitario.

Estas deficiencias presentan importantes implicaciones en el ámbito de la autonomía personal,con las consecuencias que la pérdida de ella, en parte o en su totalidad, conlleva en cuanto a lacalidad de vida de quien la padece.

SISTEMAS GRAVEMENTE AFECTADOS
POSIBLES PATOLOGÍAS DERIVADAS
Sistema musculoesquelético Afecciones osteo-articulares, artritis reumatoidea, osteoporosis,

artrosis degenerativa, etc.

Sistema nervioso Síndrome demencial, enfermedad de Parkinson, ictus cerebral con hemiplejía, epilepsia, esclerosis múltiple, lesiones traumáticas de la médula espinal, enfermedad de Alzheimer, neuropatías periféricas secundarias a enfermedades crónicas como la diabetes o la arterioesclerosis, etc.
Aparato respiratorio Bronquitis crónica, asma, neumonía, fibrosis quística, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, etc.
Sistema cardiovascular Insuficiencia cardíaca, miocaridopatías, etc.
Sistema hematopoyético Leucemia, linfomas, etc.
Aparato digestivo Cirrosis hepática
Aparato genitourinario Por la existencia de neoplasias o tumores malignos.
Sistema endocrino Obesidad mórbida
En la piel Melanoma

B. Deficiencia mental

Incluiría todo el espectro del retraso mental en sus grados severo, moderado y leve, además delretraso madurativo, las demencias y otros trastornos mentales (aglutinando en esta categoríatrastornos tan diferentes como el autismo, las esquizofrenias, los trastornos psicóticos, somáticosy de la personalidad, entre otros).

Discapacidad intelectual. Definiremos en este apartado la discapacidad intelectual, que secaracteriza por limitaciones significativas en las funciones cognitivas y en el comportamientoadaptativo del individuo, que se reflejan en el campo de las habilidades sociales y semanifiesta antes de los 18 años.

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C. Deficiencia sensorial

Serían aquellas asociadas a trastornos relacionados con los órganos de los sentidos.Las máscomunes serán la visual (en muchos casos producidas en la edad avanzada por la patologíadenominada “Degeneración Macular Asociada a la Edad” – DMAE o ARMD) y la auditiva.