TEMA 2. PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN EN LA RECEPCIÓN Y ACOGIDA DE RESIDENTES

TEMA 2. PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN EN LA RECEPCIÓN Y ACOGIDA DE RESIDENTES

Cuando una persona ingresa en un centro de atención sociosanitaria se ponen en marcha una serie de mecanismos encaminados a que la integración en su nuevo hogar sea lo mejor y más rápida posible. Es el protocolo de acogida y adaptación.

El profesional en atención sociosanitaria para personas dependientes eninstituciones tiene dentro de sus competencias apoyar al equipo interdisciplinar en la recepción y acogida de los nuevos residentes y colaborar en suadaptación al centro.

El ingreso de una persona dependiente en una institución no es un proceso fácil. Para esta persona representa un cambio importante en su vida quesuele ir acompañado de sentimientos de tristeza y abandono. También entre los familiares surgen sentimientos de culpa por no poder atender aldependiente.

Todo el equipo interdisciplinar, y en particular el cuidador por ser la personamás cercana al usuario, deben colaborar en este proceso de adaptacióngenerando un clima de tranquilidad y confianza.

Definición: es la manera de actuar por parte del equipo multidisciplinar ante la llegada de un nuevo usuario al centro de atención sociosanitaria y su adaptación a un nuevo estilo de vida. Suele durar unos tres meses.

Objetivo: facilitar la adaptación del nuevo residente al centro.

Población a quien va dirigido: a todo nuevo residente que ingrese en el centro.

Profesionales implicados: todo el personal del centro cuidará para la aplicación del protocolo

 

Como profesionales debemos tener en cuenta.

 

Un protocolo debe proporcionar siempre respuestas a las siguientes preguntas:

¿Qué hacer? Es el objetivo específico que se pretende cubrir como, por ejemplo, “atención de dudas y quejas”.

¿Quién lo hará y para quién? Profesionales implicados en la actuación y usuarios a losque se dirige.

¿Cómo actuar? Cómo proceder durante la intervención (metodología).

¿Cuándo actuar? Calendarización (fases, periodos ytiempos).

¿Con qué intervenir? Material específico para usar en las intervenciones.

 

Descripción de la actuación:

Cada centro tiene su propio protocolo de recepción y acogida de residentes.

De manera general, y a modo de ejemplo, destacamos las siguientes fases:

a) Preingreso. Se informa a la familia y al nuevo residente sobre la documentación que deben aportar y se concreta la fecha y hora del ingreso.

b) Bienvenida. Corresponde a la dirección del centro recibir y dar la bienvenida al usuario y a sus familiares. Es aconsejable que junto al director seencuentren también el trabajador social, el enfermero y el profesional deatención sociosanitaria.

c) Designación del auxiliar-guía. Se designa un auxiliar-guía para acompañar al usuario durante los primeros días y para que le enseñe las salas,despachos, habitaciones, etc. del centro, así como los horarios y el funcionamiento de los aparatos como luz, cama, etc. También para que le presente al personal del centro y a sus compañeros.

d) Firma de documentación e inventario. El usuario y sus familiares debenfirmar todos los documentos referentes al ingreso. También se realiza un inventario de todos los objetos personales que el nuevo residente trae consigo.

e) Acogida. El auxiliar acompaña al usuario y su familia a la habitación y lesayuda a colocar toda su ropa y enseres personales.

f) Valoración clínica inicial. Un médico realiza la valoración y diagnósticoinicial del estado de salud y demás aspectos clínicos del usuario.

g) Valoración psicosocial. Un psicólogo o trabajador social entrevista a lafamilia para recoger todos los datos que permitan hacer una valoraciónpsicosocial del usuario.

h) Valoración de la rehabilitación. Se suele realizar dentro de las 48 horassiguientes al ingreso y sirve para asignar al usuario a los programas yactividades más adecuadas a sus necesidades.

i) Reunión interdisciplinar. El equipo interdisciplinar se reúne para realizar laplanificación de los tratamientos y establecer los objetivos de intervención.

j) Seguimiento y valoración del proceso de adaptación. Durante los primeros días se han de observar detenidamente todos aquellos aspectos queindiquen si la persona presenta dificultades en su adaptación.

 

En el centro se le asigna y prepara una nueva habitación.

Hacer un recorrido por la residencia con el nuevo residente para que conozca tanto el centro en general como su habitación en particular.

Formalizar la documentación de ingreso: firma del contrato, informe médico previo al ingreso, etc.

Explicar los mecanismos de información a los residentes y, si se presta, de la participación, así como las costumbres de la residencia.

Ayudar al residente a instalarse en su habitación con sus pertenencias.

Presentarle al personal del centro y a los compañeros (en general y los de referencia).

Facilitar la adaptación del residente a la nueva situación personal.

Seguimiento y valoración del proceso de adaptación (durante 3 meses).

 

Elaboración y vigencia: se hará constar la fecha de realización, profesionales que lo han elaborado, vigencia del protocolo, fecha prevista de valoración del funcionamiento y firma de los que han participado en él.

Fecha de revisión y firma: la revisión se llevará a cabo en la fecha prevista o antes si esto se creyera conveniente. Se hará constar los profesionales que lo han revisado tanto si hay modificaciones como si no (si es posible, sería conveniente que fueran los mismos profesionales que lo elaboraron), así como la fecha y la firma.

 

  1. Atención a las personas dependientes según su grado de dependencia: moderada, severa y gran dependencia.

 Los tipos de dependencia vienen establecidos y definidos por la legislación vigente, y más concretamente por la Ley 39/2006, que es indispensable que conozcamos, siquiera en perspectiva, para conocer las formas de dependencia reconocidas por las Administraciones Públicas, y asimismo los diversos tipos de ayuda que podemos solicitar.

Las ayudas públicas a las personas dependientes, sus familias, y también a aquellos familiares que se encargan de ellos de manera no profesional (y que pueden recibir la llamada prestación económica de cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales) están pormenorizadamente reguladas, y se otorgan en diversos grados, según el grado de dependencia reconocido a cada persona por la comisión correspondiente del Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD).

Este sistema funciona a través de la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Además, se garantiza la participación social de los ciudadanos discapacitados, sus familias y sus asociaciones más representativas a través de órganos consultivos que son el vehículo en que este sector de la sociedad expresa sus necesidades a la Administración General del Estado. El principal de estos órganos es el Comité Consultivo del Sistema de Autonomía y Atención a la Discapacidad, en que se hallan representados equitativamente y en proporción equivalente la Administración Central, las Comunidades Autónomas, las Entidades Locales, y las organizaciones sindicales y empresariales más representativas.

Saber de los diversos tipos y grados de dependencia es fundamental para conocer los múltiples requisitos determinados por la legislación vigente, y de este modo saber a qué ayudas podemos aspirar.

Cuando llegamos a mayores, son muchas las causas que nos pueden llevar a estar ligados a otras personas por estados de falta o pérdida de autonomía física, psíquica o intelectual. Las enfermedades y accidentescerebrovasculares, los accidentes que pueden limitar, mermar o anular nuestra movilidad, las discapacidades sensoriales, los trastornos psíquicos, o determinados tipos de enfermedades crónicas, pueden ser graves impedimentos al desarrollo de la autonomía de la persona. De ahí el desarrollo del modelo de “vida independiente” por parte de organizaciones como las Naciones Unidas, en que se pretende desenvolver los derechos civiles, libertades públicas y la autonomía de la voluntad de las personas afectadas por diversos tipos y grados de dependencia, de modo tal que puedan acceder a los productos, servicios, oportunidades laborales, etc, en pie de igualdad con los demás ciudadanos y sin que puedan ser discriminados por esta razón (de ahí las sanciones previstas para evitar la discriminación directa o indirecta de las personas discapacitadas y dependientes, sanciones previstas en el Real Decreto Legislativo 1/2013, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y su Inclusión Social).

Como consecuencia de esta pérdida de autonomía, las personas dependientes necesitan asistencia y/o ayuda, que en muchos casos puede darse a domicilio, esto ayuda a que la persona que recibe estos cuidados mantenga su comodidad y un nivel de vida óptimo. La persona afectada por esa pérdida de autonomía personal aspira, no obstante, a mantener independencia de voluntad para regirse en sus acciones en la vida cotidiana, y el cuidador ha de saber respetar esto. Un factor harto determinante para saber hasta qué punto la persona a la que se ha de cuidar puede o no desenvolverse por sí sola en determinados ámbitos, es precisamente el grado en que ha perdido esa autonomía personal, sea en el terreno físico o psíquico, o incluso en ambos.

Por ello es de gran importancia establecer los tipos de dependencia, ya pautados tanto en el ámbito sanitario como en el marco legal establecido. Los tipos y grados de dependencia nos ayudarán a conocer cuáles son las necesidades específicas de cada persona afectada por la pérdida de autonomía en el desempeño de sus actividades diarias, incluyendo las más básicas.

 

¿Qué 4 tipos de dependencia hay?

Según el Libro Blanco de la Dependencia elaborado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, la dependencia es: “la necesidad de ayuda o asistencia importante para la realización de las actividades de la vida diaria o de una manera más precisa como “un estado  en el que se encuentran las personas que por razones ligadas a la falta o a la perdida de la autonomía tienen necesidad de asistencia y/o ayudas importantes con el fin de realizar los actos corrientes de la vida diaria y, de modo particular, los referentes al cuidado personal.

Tipo de Dependencia física:

Cuando la persona pierde el control de sus funciones corporales y de su interacción con los elementos físicos del entorno. Algunos ejemplos son la esclerosis múltiple, o las consecuencias producidas por un traumatismo cerebral.

Tipo de Dependencia psíquica o mental:

Cuando la persona pierde la capacidad de resolver sus problemas y de tomar decisiones. Por ejemplo: retraso mental, enfermedad de Alzheimer, etc.

Tipo de Dependencia sensorial:

Es un tipo de dependencia debida a alteraciones en alguno de los sentidos: la vista y el oído, fundamentalmente. Esta alteración repercute en la capacidad de la persona para desarrollarse en su vida cotidiana (desplazamientos, leer, realizar las tareas domésticas, conducir, trabajar, etc.).

Las alteraciones sensoriales dan lugar a dependencias severas y requieren de la asistencia de familiares o cuidadores profesionales, que han de actuar con gran empatía frente a este problema.

Tipo de Dependencia mixta:

Generalmente se inicia a partir de una enfermedad que provoca problemas de diversa índole, como dependencia física por afectación de la movilidad asociada a problemas sensoriales, problemas de habla, dificultades para tragar y de comunicación. Dos ejemplos serían la parálisis cerebral o la enfermedad de Parkinson.

Los tipos de dependencia quedan, en general, unánimemente tipificados por las leyes. Pero, por otro lado, La Ley 39/2006, ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a Personas Dependientes, en función al análisis de las actividades de la vida diaria y de la salud mental establece tres grados de dependencia. La dependencia mixta, al unir características propias de los otros tipos de dependencia, también origina una severa pérdida de autonomía personal, y es una de las que requieren mayores cuidados, atenciones y asistencia a la persona afectada.

Artículo 15. Catálogo de servicios.

  1. El Catálogo de servicios comprende los servicios sociales de promoción de la autonomía personal y de atención a la dependencia, en los términos que se especifican en este capítulo:
  • Los servicios de prevención de las situaciones de dependencia y los de promoción de la autonomía personal.
  • Servicio de Teleasistencia.
  • Servicio de Ayuda a domicilio:

* Atención de las necesidades del hogar.

* Cuidados personales.

  • Servicio de Centro de Día y de Noche:

* Centro de Día para mayores.

* Centro de Día para menores de 65 años.

* Centro de Día de atención especializada.

* Centro de Noche.

  • Servicio de Atención Residencial:

* Residencia de personas mayores en situación de dependencia.

* Centro de atención a personas en situación de dependencia, debido a los distintos tipos de discapacidad.

  1. Los servicios establecidos en el apartado 1 se regulan sin perjuicio de lo previsto en el artículo 14 de la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud.

Grados de dependencia

Los tipos de dependencia se gradúan, pues, en los siguientes tipos que veremos a continuación.

Grado de dependencia I o Moderada:

Dependencia moderada: ejemplos, … Cuando la persona necesita ayuda en una o varias actividades de la vida diaria, al menos una vez al día. En este caso, todavía la persona puede valerse por sí misma en una mayoría de actividades y competencias de su vida cotidiana, ya que no se ha producido una gran pérdida de autonomía personal.

De los tres grados considerados en la ley39/2006 este el de menor dependencia. En este caso nuestra labor será de colaboración en aquellas tareas que resulten más difíciles o que puedan constituís un riesgo para el usuario/a

Los servicios para las personas con dependencia Grado I son los que se detallan a continuación:

  • Servicios de prevención y promoción de la Autonomía personal

Tiene por finalidad prevenir la aparición o el agravamiento de enfermedades o discapacidades y de sus secuelas, mediante el desarrollo coordinado, entre los servicios sociales y de salud, de actuaciones de promoción de condiciones de vida saludable, programas específicos de carácter preventivo y de rehabilitación dirigidos a las personas mayores y personas con discapacidad y a quienes se ven afectados por procesos de hospitalización complejos. Con este fin, el Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia acordara criterios, recomendaciones y condiciones mínimas que deberían cumplir los Planes de Prevención de las Situaciones de Dependencia que elaboren las Comunidades Autónomas.

  • Servicio de Teleasistencia

El servicio de teleasistencia facilita asistencia a los beneficiarios mediante el uso de la tecnología de la comunicación e información, con apoyo de los medios personales necesarios, en respuesta inmediata ante situaciones de emergencia, o de inseguridad, soledad y aislamiento. Puede ser un servicio independiente o complementario al de ayuda a domicilio.

Este servicio se prestará a las personas que no reciban servicios de atención residencial y así lo establezca su Programa Individual de Atención.

  • Servicio de ayuda a domicilio

Constituye un conjunto de intervenciones profesionales, de carácter preventivo y rehabilitador, que tienen por objeto la atención de situaciones de dependencia en el entorno del domicilio habitual, fomentando y favoreciendo la autonomía personal, así como la complementariedad de la familia y las redes de apoyo a la misma.

La asistencia domiciliaria tiene por objetivo principal conseguir que las personas dependientes logren alcanzar un determinado grado de autonomía en su rutina diaria, aunque también pretende ofrecer compañía y apoyo psicosocial a aquellos que lo necesiten. Entre sus funciones destacan:

Función rehabilitadora. Una de las funciones básicas del cuidado a domicilio es ofrecer a los usuarios el apoyo requerido para conseguir recuperar determinadas habilidades físicas y cognitivas que les ayuden a realizar sus tareas diarias de manera autónoma.

Función asistencial. El auxiliar de ayuda a domicilio debe prestar atención al usuario en sus actividades cotidianas. Dentro de esta categoría realizará labores básicas, como el aseo, la movilidad o la alimentación. De igual manera, será el encargado de labores instrumentales que incluyen la preparación de comidas o el mantenimiento del hogar. Otra función destacable en este ámbito es el control del entorno, detectando posibles riesgos de la vivienda que requieran cambios en el hogar.

Función educativa. En este ámbito el técnico sociosanitario tendrá un papel divulgativo, enseñándole al usuario hábitos de vida saludables y habilidades de orientación, así como un apoyo que fomente la realización de actividades cotidianas de manera autónoma.

Función socializadora. Una parte destacable de la atención domiciliaria es favorecer la relación del paciente con su entorno. Esta labor generalmente se lleva a cabo mediante el acompañamiento en situaciones en las que deba relacionarse con la comunidad o con la familia, fortaleciendo los vínculos con las mismas y favoreciendo su integración.

  • Servicio de centro de día y de noche

El Servicio de Centro de Día y de Noche ofrece una atención integral durante el periodo diurno o nocturno a las personas en situación de dependencia, con el objetivo de mejorar o mantener el mejor nivel posible de autonomía personal y apoyar a las familias o cuidadores/as.

Atendiendo a la normativa previa a la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, podemos distinguir dos tipos de Centros de Día:

Servicio de Centro de Día dirigido a personas mayores.

Servicio de Centro de Día dirigido a personas con discapacidad.

 

Grado de dependencia 2 o Severa:

Cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades de la vida diaria dos o tres veces a día, pero no requiere la presencia continua de un cuidador. En este caso específico, se ha producido una mayor pérdida de autonomía personal, y dentro de los tipos de dependencia, este puede y debe considerarse el nivel intermedio, donde sin duda la persona afectada ya padece más dificultades para desenvolverse por sí mismo en una serie de terrenos y actividades.

TEMA 2. PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN EN LA RECEPCIÓN Y ACOGIDA DE RESIDENTES

Las personas valoradas con Gran Dependencia tendrán derecho a alguno o algunos de los servicios o prestaciones siguientes Es importante insistir en que la Ley de Dependencia grado 2 no incluye prestaciones en las que se prevea el apoyo permanente de un auxiliar.

  • Servicio de prevención y promoción de la ayuda personal

Es, a grandes rasgos, el programa previsto para la promoción de condiciones de vida saludables, prevención y rehabilitación, tanto para personas mayores como para personas con algún tipo de discapacidad.

Para la prestación de este servicio se deben coordinar los servicios sociales y los servicios sanitarios.

Este servicio también está previsto para personas que necesitan de complejos procesos de hospitalización.

  • Servicio de teleasistencia

La teleasistencia se basa en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación para atender a los beneficiarios siempre que lo necesiten.

El objetivo del servicio de teleasistencia es ofrecer una respuesta inmediata a situaciones de emergencia, con el fin de promover que una persona mayor o dependiente pueda seguir viviendo en su propio domicilio.

  • Servicio de Ayuda a domicilio

Se trata de la atención personalizada y presencial para la ayuda de las tareas diarias.

La persona o personas designadas llevarán a cabo todas las actividades que el paciente necesita para cubrir sus necesidades básicas, ya sea de manera puntual a lo largo del día o de manera permanente, dependiendo del grado asignado al paciente.

  • Centro de día y de noche

Es un programa de atención integral, ya sea durante las horas diurnas o nocturnas, ofreciendo apoyo a las familias en caso de necesitarlo.

En estos programas se incluyen actividades de rehabilitación, atención médico-sanitaria y otros servicios relativos a la salud de la persona.

  • Servicio de atención residencial

Servicio que garantiza la calidad de vida y la atención integral, continuada y adaptada a las necesidades de las personas mayores, promoviendo su autonomía y potenciando sus capacidades, en un entorno normalizado y accesible.

 

Comprende las siguientes actuaciones:

  • Alojamiento, manutención, limpieza y lavandería.
  • Atención a las necesidades cotidianas de manera que se fomente la autonomía personal, mediante el apoyo en las actividades de la vida diaria, tanto en las básicas como en las instrumentales, el consejo sobre pautas de autocuidado y control del entorno, y el acompañamiento.
  • Apoyo para la elaboración del proyecto de vida, y para su desarrollo tanto mediante actividades individuales como a través de la participación en actividades grupales y en la vida comunitaria.
  • Prevención de las situaciones de dependencia o de su agravamiento.
  • Promoción de la autonomía personal en función de las necesidades personales mediante actuaciones de rehabilitación y terapia ocupacional, estimulación cognitiva, promoción, mantenimiento y recuperación de la autonomía funcional.
  • Detección de posibles barreras a la autonomía y riesgos de accidente en el entorno habitual, y provisión de los productos de apoyo que necesita para cada persona.
  • Atención personalizada a través de profesional que es su referencia para los cuidados y actividades de la vida diaria.
  • Información y orientación tanto a la persona atendida en el centro como a su familia.
  • Valoración continuada de las necesidades y elaboración del plan de apoyos.

 

  • Prestación económica para cuidados en entorno familiar

La prestación económica para cuidados en el entorno familiar está destinada, de forma excepcional, a aquellos casos en los que la persona en situación de dependencia está siendo atendida por su entorno familiar y se dan las condiciones de acceso establecidas.

La persona destinataria de esta prestación económica debe cumplir los siguientes requisitos:

  • Tener reconocida la situación de dependencia en cualquier grado.
  • Vivir en un domicilio particular con condiciones adecuadas de habitabilidad y en cuya unidad familiar existan condiciones adecuadas de convivencia.
  • Que los cuidados que se le presten sean adecuados a las necesidades de la persona en función de su grado dependencia y se vinieran prestando previamente.

 

  • Prestación económica vinculada en los supuestos previstos en la Ley de Dependencia

La prestación económica, que tendrá carácter periódico, se reconocerá, en los términos que se establezca, únicamente cuando no sea posible el acceso a un servicio público o concertado de atención y cuidado, en función del grado de dependencia y de la capacidad económica del beneficiario, de acuerdo con lo previsto en el convenio celebrado entre la Administración General del Estado y la correspondiente comunidad autónoma (art. 17 Ley 39/2006, de 14 dediciembre).

Esta prestación económica de carácter personal estará, en todo caso, vinculada a la adquisición de un servicio.

Las Administraciones Públicas competentes supervisarán, en todo caso, el destino y utilización de estas prestaciones al cumplimiento de la finalidad para la que fueron concedidas.

 

Grado de dependencia 3 o de Gran Dependencia:

Cuando la persona necesita ayuda para realizar distintas actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía mental o física, necesita la presencia indispensable y continúa de otra persona. Se trata también de una dependencia sensorial, en que la persona afectada necesita de la asistencia de otros porque no puede percibir enteramente y con normalidad su entorno. Este es máximo grado de dependencia, y quien lo padece necesita de las atenciones de cuidadores de la máxima cualificación y más experimentada trayectoria en su especialidad. Asimismo, los familiares necesitan de una completa guía de consejos y de un pormenorizado acondicionamiento del hogar a las necesidades de la persona dependiente, para eliminar potenciales peligros, hacerle más fácil el día a día, etc.

La dependencia ha generado unas necesidades especiales por las cuales, personas dependientes necesitan una serie de cuidados, que dada la naturaleza de la dependencia se caracterizan por un periodo continuado en el tiempo.

Debemos tener en cuenta que muchas de estas alteraciones son corregibles y en todos los casos hay que evitar que la dependencia vaya a más.

 

  • Prestación económica de asistencia personal

La prestación económica de asistencia personal está destinada a contribuir a la cobertura de los gastos derivados de la contratación de un asistente personal. El asistente personal es aquella persona que, bajo la dirección de la persona en situación de dependencia, realiza por ella determinadas tareas básicas de su vida diaria y/o le acompaña para facilitar su acceso al empleo, la formación, ocio y la participación social.

La finalidad de esta prestación es la promoción de una vida más autónoma en el entorno habitual que facilite la atención de manera personalizada e integradora en función de las circunstancias y necesidades de la persona en situación de dependencia, ayudándola en su plena integración en la sociedad.

 

  • Prestación económica vinculada al servicio en los supuestos previstos en la Ley de Dependencia

La prestación económica, que tendrá carácter periódico, se reconocerá, en los términos que se establezca, únicamente cuando no sea posible el acceso a un servicio público o concertado de atención y cuidado, en función del grado de dependencia y de la capacidad económica del beneficiario, de acuerdo con lo previsto en el convenio celebrado entre la Administración General del Estado y la correspondiente comunidad autónoma.

Esta prestación económica de carácter personal estará, en todo caso, vinculada a la adquisición de un servicio.

Las Administraciones Públicas competentes supervisarán, en todo caso, el destino y utilización de estas prestaciones al cumplimiento de la finalidad para la que fueron concedidas.

TEMA 2. PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN EN LA RECEPCIÓN Y ACOGIDA DE RESIDENTES